Emprender requiere pasión y tiempo. Para todo el resto existen tutoriales.

Emprender requiere pasión y tiempo. Para todo el resto existen tutoriales.

I'm CEO, bitch!

Cada vez más hombres y mujeres recién graduados de la universidad o con pocos años de experiencia laboral prefieren montar un emprendimiento que conseguir o seguir en un trabajo de 8:00 a 5:00. A pesar de lo que se diga, de lo que les recomienden sus papás, de lo tentador que parezca el cheque mensual de sus amigos empleados y de las cifras de coctel que maneja todo el mundo (como que de cada 3 emprendimientos solo 1 sobrevive al primer año), cada vez más personas deciden arriesgarse a emprender en vez de emplearse.

Muy probablemente motivados por una generación Y donde parecieran abundar los Zuckerbergs, los Travis Kalanick, los Stripes, los Snapchats y las nuevas celebridades (los influencers y los YouTubers), y empoderados por tecnologías cada vez más accesibles e intuitivas que les permiten vender sus ideas y sus diversas formas de generar valor, los emprendedores solo necesitan una idea a la cuál apostarle todo para convertirse en empresarios digitales.

Para ellos tener un eCommerce no es una evolución forzada, como lo es para la mayoría de las grandes corporaciones, sino su canal natural de ventas (y de compras, por supuesto). Tener un eCommerce es la forma de competir en el mundo digital con todos los gigantes del retail, de las confecciones, con esas grandes industrias que hasta antes de la Internet solo tenían competidores enormes como ellos.

En cambio en el mundo del eCommerce, si uno tiene un buen producto, la motivación para aprender a gestionar su tienda en línea, la energía para montarla, optimizarla, testear y mejorar, si conoce los conceptos técnicos mínimos y si sabe cuáles son las herramientas correctas, puede tener una muy buena vida financiera, al mismo tiempo que vive el sueño de vender lo que a uno le apasiona, incluso más allá de su propio país. 

Y si hay algo definitivo que ha impulsado esa tendencia creciente de nuevos emprendedores, es la capacidad de auto-gestión. Esa capacidad de meterse en cualquier cosa con un tutorial y una tarjeta de crédito. En armonía con una oferta tecnológica cada vez más accesible, los nuevos emprendedores no necesitan expertos para todas las tareas. Por el contrario, se convierten ellos mismos en expertos rebuscadores, que con paciencia y suficiente tiempo terminan siendo generalistas en tecnología y gestión de negocios digitales, y especialistas en su core de negocio; en esa idea que los motivó a tirarse al agua en primer lugar con la que creen que pueden ser millonarios y cambiar el mundo.

En un mundo tan lleno de ideas, de incubadoras, aceleradoras y unicornios (startups valorados en más de US$1.000 millones, como Uber, AirBnB y Pinterest, entre otros), saber vender ideas de negocio es una de las habilidades más valiosas que un emprendedor puede tener. Desde vender un producto en un eCommerce hasta venderle un business plan a una ronda de inversionistas, saber vender es indispensable para poder convertir en realidad esa idea de negocio con la que uno afirma que puede diferenciarse en algo.

Ser un emprendedor digital es una mezcla de ganas, disposición para vender, algo de capital inicial y toda la resiliencia que uno tenga. 

De resto, existen tutoriales para todo.